La balsa de Caronte

La balsa de Caronte
José Benlliure. La barca de Caronte (1919). Valencia, Museo de Bellas Artes

martes, 8 de junio de 2010

NOCHES INEXISTENTES


Las noches oscuras y frías
añoradas por demonios lujuriosos,
son aprovechadas para seducir
y fornicar con cuantas vírgenes se encuentran,
pero solo impregnan el pecado del mundo,
el pecado del hombre...
¡existencia, soledad y muerte!

Mientras la noche casi desapercibida por los hombres,
las quimeras disfrutan fornicando con las estrellas,
y al término del coito las devoran
sin dejar rastro de la maldita orgía.
entonces las sombras cubren al mundo
dejando ciego al hombre.

El hombre pierde la cordura
tras haber visto el fin de su existencia,
y las mujeres penetran sus vientres
para extraer y devorar el producto de la lujuria.

Mientras el mundo se sumerge en la locura
el silencio es corrompido
por una dulce y tétrica melodía,
un flautista yace sentando a la luz de la luna
tratando de alcanzar la libertad a su locura.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Para continuar con la idea de este maravilloso poema, que más que poema es un son al ritmo de la pasión, es un verdadero orgasmo de placer leer estas palabras. Continúa escribiendo, dejarás un tesoro literario marcado en la cláusula del universo y de los corazones encantados... Muchas felicidades! Un beso.
María Nessi.

=IrA= dijo...

Valla los demonios lujuriosos, perdidos en la locura seguirán.

Es un placer leerte. Sigue escribiendo amigo, seguramente llegarás a lo más recondito de los corazones enloquecidos.
Un abrazotote.

Geruk dijo...

muchas gracias por sus comentarios, me alegra mucho que les haya gustado, seguire dejando que la pluma se deslice por el papel esperando crear imágenes inexistentes que sean de su agrado