La balsa de Caronte

La balsa de Caronte
José Benlliure. La barca de Caronte (1919). Valencia, Museo de Bellas Artes

martes, 10 de mayo de 2011

El viento y las hojas


Los recuerdos son arrebatados por el tiempo de manera súbita, reinventados a cada instante en el devenir de la memoria. Tal como el viento arrastra las hojas secas inesperadamente a través del espacio en una suerte de danza opacada por la cotidianidad, ignorada por los infinitos ojos de las personas que miran sin ver, que caminan sin sentir, que existen sin vivir. Danza que se reconstruye a cada instante, sin más guiones que aquel que le impone el siempre impredecible azar.

Si tan solo supieran que las miro, que escucho el dulce susurro formado en el vaivén de sus esporádicos movimientos. El sonido del mundo difuminándose en un insignificante y frágil silencio. Tal parece que me hayo en medio de un delirio, en donde el tiempo parece detenerse al ritmo de esa hipnótica danza, en donde el color envejece, volviendo opaca y gris esa materialidad que vivo a través de mi experiencia sensible.

El viento se aleja dejando esa tierna caricia en mi rostro, mientras las hojas se deslizan fatigadas lentamente hacia el suelo. Sin saber siquiera que las miro, que las escucho. Y así, en el mismo instante el silencio huye y el tiempo vuelve.

4 comentarios:

αиgєℓιςα dijo...

Hola! Conocés a la poetisa argentina Alejandra Pizarnik? Me parece que te gustaría.
saludos

Geruk dijo...

Hola αиgєℓιςα, no la conozco, pero en lo inmediato comenzare a buscar su obra, y muchas gracias por darte el tiempo de leerme.

Anónimo dijo...

Sencillamente...hermoso.

Geruk dijo...

muchas gracias por leerme ...en toda mi ausencia... de igual forma me alegra que te haya gustado.